La preeminencia de las ONG ha conducido a grandes controversias acerca de su papel, desde su deificación hasta su demonización. Su labor ha suscitado críticas y dado pié a numerosas teorías sobre su importancia, que incluyen construcciones teóricas sobre una conspiración global de las grandes potencias .
En este sentido, críticos de su actividad, desde supuestas posiciones de izquierda, ubican a las ONG como ingenuos manipulados por la "real politik" del capitalismo neoliberal, los cuales las utilizan cínicamente para llevar un mínimo de bienestar a las poblaciones más afectadas por su política de exclusión y la polarización del mundo, entre los que tienen y los que no, con el objetivo de contener las protestas de las masas hambrientas en el sur y prevenir su desplazamiento o movimiento incontenible hacia los países ricos. Otra modalidad de esta teoría es la de aquellos que las ven como instrumentos de una nueva recolonización, como lo fueron los misioneros en los siglos pasados, es decir, como instrumentos para bajar o aliviar el nivel de las contradicciones en las sociedades del Sur.
Lamentablemente, las ONG también pueden tener deficiencias, funcionar mal, no ser lo que aparentan y, en ocasiones, no hacer lo que se espera de ellas. Sería prudente hacer una crítica al respecto, a fin de tratar de dar una opinión imparcial del fenómeno. Sería conveniente analizar el problema desde el punto de vista de su financiamiento. En ocasiones las ONG no resultan tan no gubernamentales a causa de que su financiamiento proviene de gobiernos extranjeros o subcontratistas privados locales. Analizando el fenómeno desde un punto de vista frío, es comprensible que las organizaciones respondan a los intereses de quienes las financian y las hacen económicamente viables, lo que se contrapone en muchos casos a sus intenciones expresas.
Según James Petras , al crecer la oposición al neoliberalismo a principios de los años ochenta, los gobiernos de Europa y los Estados Unidos y el Banco Mundial aumentaron el financiamiento de las ONG. Existía entonces una relación directa entre el desarrollo de los movimientos que desafiaban el modelo neoliberal y el esfuerzo por subvertirlos mediante la creación de formas alternas de acción social por medio de las ONG. El punto básico de convergencia entre las ONG y el Banco Mundial era su oposición común al estatismo. Plantea asimismo que muchas ONG son corruptas , malversan los fondos adquiridos por instancias internacionales, y muy poco llega a los beneficiarios.
Ahora bien, siguiendo esta misma lógica, conviene criticar a las ONG desde el punto de vista de que no siempre representan intereses no gubernamentales. En el caso especifico de las ONG nacionales, hay algunas que representan los intereses de un partido político determinado o de una persona en particular, y el problema no radica en eso solamente, sino en que su propia naturaleza e intereses se encuentran ocultos para quienes perciben sus servicios o las financian. También es posible encontrar ONG y otro tipo de instituciones que representan los intereses de un candidato o de un funcionario público donde en muchas ocasiones se manifiesta el nepotismo, ya que familiares y amigos conforman la dirección y el cuerpo ejecutivo de la institución.
Un problema muy frecuente en las ONG es la ausencia de un marco regulatorio para controlar los presupuestos y los proyectos que se han de desarrollar. Como plantea un informe de la División de Coordinación y de Apoyo al Consejo Económico y Social del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas , en ocasiones se realizan negociaciones entre varias instituciones que desarrollan paralelamente el mismo proyecto y que lo presentan a sus fuentes internacionales de financiamiento como proyectos independientes. Es decir, que dos o más instituciones desarrollan un proyecto en una misma comunidad y utilizan el mismo presupuesto, pero realizan un solo desembolso.
S
egún James Petras , las instancias internacionales que se involucran en proyectos benéficos y/o autosostenibles en países subdesarrollados, muchas veces se ven en posiciones muy difíciles dado el mal manejo administrativo de la contraparte, la corrupción y la malversación de los fondos. Una de las razones principales es que desconocen la idiosincrasia del país en el que operan. Para reforzar lo planteado, en palabras de Maite Serrano , el panorama actual nos guste o no, se asemeja más al de las ONG adaptándose al sistema como ejecutoras de políticas compensatorias o supletorias al Estado que al de ONG luchando por la transformación del orden local o mundial, junto a los pueblos o sectores oprimidos de la sociedad. La mayoría de las ONG defienden solo intereses propios sin abarcar propuestas más amplias. Se limitan a negociar el financiamiento para la realización de proyectos y solo un número reducido de ONG amplía el debate sobre las políticas comerciales, de deuda, de ajustes, reproduciendo con esta actitud situaciones pobreza, marginación y desigualdad mediante la aplicación de políticas asistencialistas.
La credibilidad de las ONG se ha visto afectada debido a la falta de responsabilidad que manifiestan muchas de ellas. Así también, el carácter político y crítico con que en ocasiones se comportan ha provocado rechazo, no solo en la población sino también en los donantes, quienes demandan resultados rápidos y evidentes de sus inversiones. En fin, que no todo lo que brilla es oro, y las ONG también adolecen de falta de coordinación, personalismos, carencia de armonización entre el trabajo voluntario y el retribuido, ausencia de una autonomía real, ideológica y financiera y poca práctica de la autocrítica.
Otra crítica usual es la excesiva profesionalización e incorporación de técnicas gerenciales a su trabajo, siendo influenciadas lógicamente por los mecanismos de gestión de proyectos modernos que exigen capacidades y técnicas de elaboración de diseños e instrumentos de investigación; además de la competencia cada día mayor entre las ONG existentes por las fuentes de financiamiento cada día mas escasas.
Sin negar la veracidad de lo explicado en cuanto a sus deficiencias, coincido con el Dr. Fernández Bulté ( mi profesor preferido de la licenciatura)“El Estado de hoy, tanto en Europa como en América Latina, salvo singulares excepciones, es una maquinaria de dominación para conseguir los fines e intereses de una burguesía que se apoya en los resortes neoliberales. No estamos ante los estados keynesianos, de bienestar general, de intervención social para llevar adelante políticas nacionales más o menos independientes que se extendieron por el mundo hace algunas décadas. De tal modo, cuando se fomenta hoy el desmontaje de las ONG lo que se esta haciendo, en la mayoría de las ocasiones es llevar agua al molino del enemigo (…) Creo que es absurdo levantar campañas generalizadoras y vagas contra las ONG. Por el contrario, de lo que se trata, desde un punto de vista revolucionario, es precisamente de discriminar, de distinguir las que sirven a unos u otros fines y luchar por el fortalecimiento y el aumento del prestigio y el protagonismo de las que luchan por los más caros ideales del hombre en el mundo neoliberal de hoy. Debemos hacer todo lo posible por identificar no solo los enemigos, sino también a los auténticos amigos; aquellos que tratan de resistir los abusos del poder, combatientes por un nuevo orden internacional que situé, como decía Galand, en el centro del debate, de todos los debates, a los seres humanos, sus derechos individuales y colectivos y el derecho de los pueblos a decidir sobre su propio destino” .
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